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Entrando a la puerta sin puerta: Comentario del libro Wake Up Now de Stephan Bodian.

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Stephan Bodian, ya advierte en las primeras líneas de su genial libro, “Wake up now”, que va a desarrollar un tema, el del escurridizo estado (o no-estado) conocido en diversas tradiciones como iluminación, despertar o autorrealización, entre otros nombres, que está más allá de la compresión mental, con todo lo que ello conlleva, pero que puede servir como guía. Como el clásico refrán Zen, del dedo que apunta a la Luna. No hay que fijar la mirada en el propio dedo, sino entender que está señalando al hipnótico astro.

Sirva la misma advertencia, para este comentario del libro.

A grandes rasgos, el autor divide en dos corrientes, con diferente enfoque, pero misma meta: progresiva y directa.

La corriente progresiva, apacigua bastante la mente, al serguir unas pautas perfectamente definidas y refinadas a lo largo de muchos años. Pero puede reforzar la idea de que la auténtica naturaleza está muy oculta e innacesible en nosotros, y la idea ficticia de que somos individuos separados también puede ser reforzada. Esto último es expresado a modo crítico por la corriente del acercamiento directo, la cual formula que no hay progresión posible, que tenemos nuestra naturaleza original con nosotros desde siempre, y que sólo hay que darse cuenta de manera directa, sin mapas ni métodos graduales a largo plazo. Para ellos no tiene mucho sentido hacer ciertas prácticas, y que la autorrealización llame a la puerta un buen día, sino que hay que apuntarla directamente. Las escuelas Zen sería un ejemplo de este punto de vista.

By-passing espiritual
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Otro concepto explicado y bien desarrollado en el libro, es el de “by-passing” espiritual. Esto es, la actitud de evitar ciertas situaciones de la vida cotidiana, alegando que uno está por encima de ellas, ya que al cultivar los estadios superiores de consciencia, a uno no le afectan, ni debe afectarle las actividades, retos y problemas del día a día. Ni las propias, ni las ajenas.

Podemos ver esta actitud en muchos Ashrams, centros me meditación, grupos New Age, etc.

Si bien es cierto, que este bypassing es invetable, e incluso deseable en cierta medida cuando se producen ciertos avances internos. Por ejemplo, deja de importarnos tanto las noticias de los medios, los temas laborales, lo que digan los demás, tras tener ciertos atisbos de la experiencia del absoluto, todo nos parece una suerte de “juego divino”, lo cotidiano se relativiza.

Sin embargo se cae en el error, de creer que ya se ha llegado a la meta, ignorando el proceso de integración/ordalía, que debe necesariamente desembocar en una nueva, o al menos mejorada identidad. Esto ocurre con frecuencia en maestros y gurús de turno.
Autoindagación como última fase

La autoindagación, es la fase en la que se disuelve la sensación de ser un individuo separado, ya no hay diferencia entre el observador y lo observado. Desde el punto de vista de la corriente progresiva, esta sería la última etapa. Normalmente se practica con una pregunta del tpo “¿Quién soy yo?” o “¿De dónde surgen mis pensamientos?”. Ramana Maharshi popularizó esta técnica. Así, se da la paradoja de que se comienza buscando lo que somos, pero nos vamos encontrando con todo lo que no somos: cuerpo físico, emociones, experiencias, pensamientos… Entonces se va dejando atrás lo conocido, para ir adentrándose en lo desconocido, la mente finalmente se rinde y admite su derrota y su lugar, y tomaríamos consciencia de lo que realmente somos: una realidad viviente, que no simplemente no se puede comprender con la mente y sus limitaciones.

Personalmente siempre tuve una duda sobre esta fase, que vendría tras las tres fases anteriores de la meditación Moon Shine. La duda es: si en el tercer estadio, el discurso mental está ya controlado y nos hemos desidentificado con él (o en el mejor de los casos, silenciado), ¿por qué usamos de nuevo una construcción lingüística que alimentaria de nuevo el parloteo mental con sus interminables bucles de preguntas? Una frase del libro, me arrojó luz sobre esta cuestión:

“El lanzamiento de la pregunta en la quietud de tu ser [ha de ser como] como una piedra arrojada en un estanque calmado del bosque.”

Este sería el punto de partida, para que, al profundizar en la autoindagación, el “yo” se vaya vislumbrando como lo que es, un concepto relativo por convención, limitado e incluso ficticio, para experimentar nuestra verdadera naturaleza.

Aclarar, que debido a que la diferencia conceptual entre la corriente progresiva y la corriente del acercamiento directo, son sólo una categoría más, se da la paradoja de que yo he expuesto la autoindagación como una última fase, pero normalmente se suele referir a ella como un método directo.

“La mente es una puta y una embustera.”
– Antero Ali.

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Despertar de la Mente Luminosa

Me gustaría hacer un post sobre el libro de Wangyal Rinpoche llamado El Despertar de la Mente Luminosa. Yo lo he leído en inglés Awakening Your Luminous Mind, y mi resumen viene de esa versión, así que pido disculpas por cualquier falta de consistencia entre mi traducción y la traducción oficial al castellano.

Libro original en inglés de Wangyal Rinpoche

Estas enseñanzas son un grupo de enseñanzas Dzogchen. El Dzogchen es considerado como el conjunto de enseñanzas más elevado de varias escuelas tibetanas (las otras hablan de Mahamudra, que es prácticamente lo mismo), y se caracteriza por ir directamente al grano. Normalmente se imparte a través de descripciones de la naturaleza de la mente que luego el estudiante estudia y medita con ellas para verificarlas en su propia experiencia.

A diferencia de otras tradiciones budistas, en las tradiciones en las que se enseña Dzogchen, uno parte de la premisa de que nuestra mente ya posee todas las cualidades de una mente despierta, pero que están suprimidas por nuestro continuo estado de confusión. Nuestro trabajo es por tanto descubrir el estado original de nuestra mente.

El libro está dividido en dos partes. En la primera parte Rinpoché habla de “refugio”. No de la versión budista del baptismo, sino de un refugio más técnico. Un refugio al que tenemos acceso a través de ciertas prácticas. El propósito de esta primera parte es dirigirnos a la realización del estado natural en el cual podemos descansar la mente y encontrar una fuente de estabilidad y refugio interno. Una vez hemos desarrollado la capacidad de llegar a un estado de estabilidad y tranquilidad mental suficiente, estamos preparados para empezar las prácticas más interesantes que vienen en la segunda parte.

En la segunda parte, Rinpoché hace un comentario del poema originalmente escrito por Dawa Gyaltsen:

Visión es mente.

Mente es vacuidad.

Vacuidad es luz clara.

Luz clara es unión.

Unión es gran dicha.

El poema es tremendamente simple y corto, pero una vez que entiendes de qué va cada línea verás que rebosa significado.

En éste post haré un resumen del comentario de cada una de las cinco líneas.

Wangyal Rinpoche

Visión es mente.

La idea de Visión la podemos dividir en dos aspectos: el sujeto (el yo), y los objetos generados por los pensamientos y la imaginación del sujeto.

Ninguno de esos dos aspectos son tan reales ni tan sólidos como pensamos. Rinpoché nos pide que elijamos una situación o persona de nuestra vida por la que sentimos especial apatía, él los llama nuestra persona famosa, o evento famoso. Si es alguien que nos cae mal, por ejemplo, al pensar en todas las cosas que ha hecho mal y lo peor que nos cae etc. llegamos a la conclusión de que es una persona terrible y detestable…nuestra mente ha conseguido crear una visión de esa persona. Con esa persona o evento en mente, y ya en el cojín de meditación, tu labor es dejar que pensamientos y sensaciones sobre tu persona o evento famoso surjan, y dejarlos estar, sin añadir comentarios o juzgar nada. En vez de meterte en esos pensamientos y darles vueltas como hacemos todo el día, en esta práctica tenemos que observarlos y permitirles estar ahí. Pronto verás que esos pensamientos y sensaciones requieren que participes en ellos para que sigan ahí. Si por el contrario te limitas a observarlos y dejarlos estar, pronto se empiezan a disipar y a disolverse por sí solos.

Cuando todos los pensamientos y sensaciones se disuelven lo único que queda es mente. Más pensamientos y sensaciones surgen, pero si simplemente les permitimos hacer lo suyo y estar ahí, pronto pierden su solidez y pasan de nuevo. Es importante saber que cuanto más esfuerzo pongamos en esto más difícil va a ser, la aptitud en esta practica es una de cero esfuerzo, de permitir que esos pensamientos y sensaciones sean tal y como son, y esto no se puede conseguir si estas intentando bloquear pensamientos, o intentando manejarlos de cualquier forma.

Desde esa posición, en la que estamos descansando en esa mente tan espaciosa, somos capaces de volver la atención hacia la mente en si misma e investigarla…. y aquí entra el comentario a la segunda frase del poema.

Mente es vacuidad.

La segunda frase del poema es Mente es vacuidad. ¿Qué es mente y qué quiere decir vacuidad? Mente es aquello que ha generado la visión, el creador de todas las historias. Por norma general en nuestra vida diaria pasamos muchas horas pendientes del contenido que nuestra mente genera (nuestros problemas, lo que no queremos hacer, lo que no nos gusta etc) pero nunca se nos ocurre pararnos a pensar en el recipiente que incluye todos esos pensamientos. ¿Qué es mente?, ¿qué aspecto tiene?, ¿es de algún color?, ¿dónde se encuentra?, ¿puedo percibirla directamente?. A medida que observas tu mente verás ésta también se disuelve en un vasto espacio. No está en ningún sitio. Antes descubrimos que la persona famosa en verdad no estaba fuera, estaba siendo generada por nuestra mente. Ahora descubrimos que dentro tampoco está, vemos que el sujeto, el observador, también carece de solidez y se disuelve.

La palabra vacuidad suena a anciano asiático de lustrosos bigotes en una película, pero en verdad es algo técnico y práctico a lo que se puede llegar con la práctica.

¿Qué queda ahí cuando tanto los pensamientos como el observador han sido disueltos? Conciencia pura. Lo que en Dzogchen se llama Rigpa.

Vacuidad es luz clara

Cuando descubrimos que nuestra identidad no tiene solidez alguna, un nuevo espacio se abre. Esta vacuidad se podría percivir como algo negativo, y traer una sensación de pérdida o miedo asociada a ella. Concluir que la mente está vacía de esta manera sería un error. Esta vacuidad no es “nada”, ni mucho menos… todo lo contrario, vacuidad es todo y todo nace de ella.

Clara se refiere a la cualidad de espacio y amplitud. Luz se refiere a conciencia o conocimiento. Es decir, el conocimiento o la conciencia del espacio o apertura, la conciencia del espacio que antes estaba oscurecido por nuestros pensamientos y por la falsa sensación de solidez del observador.

A medida que exploras el vasto espacio, puede que empieces a perder la conciencia del espacio. Tienes que ser consciente de la consciencia-del-espacio, en vez de perderte en él.

Luz clara es unión.

La cuarta línea del poema nos dice que el espacio y la conciencia del mismo no son algo separado. Podemos percivir cómo la conciencia del espacio y el mismo espacio son inseparables. Puedes ser conciente de la no-dualidad: no hay separación entre espacio y conciencia.

Usando el cielo como analogía, el cielo es el espacio, y la luz del sol es la conciencia. Una vez que el cielo está libre de nubes (pensamientos e ignorancia), los rayos del sol inundan el cielo de tal forma que la claridad del sol y el espacio del cielo son inseparables. Por mucho que lo mires no puedes decir “aquí está el rayo de sol, aquí el espacio”. Ambos están mezclados de forma inseparable.

Unión es gran dicha.

El reconocimiento de la unión que existe entre espacio y la conciencia del espacio, genera gran dicha.

Todo el sufrimiento a nivel fundamental que experimentamos tiene como origen la ignorancia y el desconocimiento de nuestro verdadero yo. De la experiencia de la unión entre espacio y el conocimiento del mismo, otra percepción de tu yo surge. Esa unión da lugar al nacimiento de un nuevo sentido del yo, una nueva forma de ser. Ese nuevo sentido del ser tiene una profunda cualidad de dicha, la dicha de las infinitas cualidades. Eso es lo que Unión es gran dicha significa.

De esa unión, es decir de la experiencia de lo que a menudo se llama la “mente natural”, todas las cualidades como alegría, ecuanimidad, compasión, etc. se manifiestan de forma natural y expontánea.

El proceso en resumen es:

Visión es mente. Cuando observamos la visión, encontramos que no hay nada sólido, los pensamientos y sensaciones de la persona o evento famoso se disipan, la mente los está generando.

Mente es vacuidad. Ahora exploramos “¿quién es el que está observando esa visión?” y buscando esa mente observamos que la mente no tiene una existencia sólida como pensábamos. Así, la mente, el sujeto u observador, también se disuelven.

Vacuidad es luz clara. Cuando esto ocurre te quedas en la presencia de un vasto espacio interno, descansa en ese espacio. Sin perderte en ese espacio, has de ser conciente de la conciencia de ese espacio.

Luz clara es unión. Ahora observamos cómo la conciencia del espacio, es inseparable del mismo espacio. Descansa en esa no-dualidad sin hacer ningún esfuerzo.

Unión es gran dicha. Continua descansando en la unión de espacio y el conocimiento del mismo, y permite te inunde la dicha de conocer el estado natural de la mente.

Referencias: Awakening the luminous mind, de Tenzin Wangyal Rinpoche